¿Por qué debería usted leer este artículo? ¿Alguna vez ha estado enfermo pero se siente bien? Es hasta cuando recibe el diagnóstico que concluye que su enfermedad había estado allí, creciendo, sin usted darse cuenta. Así es como ha encontrado Jim Collins que ocurre en la mayoría de empresas que caen. Estaban aparentemente bien, pero con una enfermedad muchas veces mortal. Hoy exploraremos el fracaso empresarial en espera de que usted sea sabio, aprendiendo sobre los errores de otros.
¿Sabía usted que empresas como Circuit City, que aparecín en los ránkings de las mejores empresas a nivel mundial está ahora en procesos de reestructura por el riesgo de incluso dejar de existir? El estudio del éxito empresarial debe estar acompañado del estudio del fracaso, en aras de aprender de experiencias de terceros. Esto es lo que ha publicado Jim Collins en su nuevo libro “How the mighty fall”, o “Cómo caen los grandes”. Se encontró que es posible determinar las fases en que declina una organización y señales concretas para identificar la etapa por la que se atraviesa.
Etapa de fracaso 1. Arrogancia nacida del éxito. Cuando las empresas empiezan a tener éxito, aquellas que pueden fracasar empiezan a creer que el éxito es un destino y no un proceso. ¿Cómo sabemos si estamos allí? La empresa empieza a mostrar arrogancia, el qué estamos haciendo reemplaza el porqué hacemos lo que estamos haciendo, se declina en énfasis en el aprendizaje y finalmente se descuenta el rol de la suerte. El éxito mal administrado puede ser el veneno que enferme la organización. En resumen, esta es la etapa de creer que la empresa es invencible.
Etapa de fracaso 2. Búsqueda indisciplinada de más. La arrogancia de la etapa uno lleva a declarar “somos tan buenos que podemos hacer todo”. Como suele suceder, si la empresa ha crecido, se tendrá una mayor capacidad financiera. Ello lleva a invertir sin la disciplina con la que inició el negocio a crecer. ¿Cómo sabemos si estamos allí? La empresa empieza a crecer, creyendo que grande es igual a bueno, o tiene saltos erráticos, discontinuos. En otras ocasiones, se tienen menos personas clave en las plazas adecuadas como deberían, o empiezan a prevalecer los intereses personales sobre los organizacionales. Finalmente, la indisciplina empieza a reinar. Las empresas suben de precios en lugar de controlar sus costos. En resumen, esta es la etapa de creer que se puede entrar en cualquier negocio, pues somos demasiado buenos.
Etapa de fracaso 3. Negación del riesgo o peligro. Esta etapa es caracterizada por una amplificación de lo positivo y una minimización de lo negativo. ¿Cómo sabemos si estamos allí? Las organizaciones en esta etapa suelen tomar riesgos enormes basados en información ambigua, disminuyen las discusiones serias de equipo, reorganizan impulsivamente y obsesivamente o externalizan la culpa de los problemas. En resumen, esta es la etapa donde las decisiones estratégicas se toman impulsivamente, siempre pensando que nada podrá salir mal.
Etapa de fracaso 4. Aferrarse a la salvación. Esta etapa es caracterizada por los líderes “héroes”, quienes embarcan a la empresa a una estrategia nueva radical, a una mega adquisición, o un cambio estructural a la empresa sin necesariamente tener evidencia de experiencias previas. ¿Cómo sabemos si estamos allí? Una empresa en esta etapa iniciará grandes proyectos, muy sonados y comunicados, que “resolveràn todo”. Es una etapa donde la empresa busca líderes salvadores, o consultores que salven la empresa mediante “balas de plata” que resuelvan todo. Sin embargo, usualmente en esta etapa estos esfuerzos no son sostenibles y llevan a ahondar en la problemática. En resumen, es la etapa de las grandes soluciones o grandes líderes.
Etapa de fracaso 5. Llegada a la irrelevancia o muerte. Esta etapa se caracteriza por un descenso de la empresa hacia pérdidas masivas, a una falta de competitividad o incluso a la inminente quiebra. En resumen, es la consecuencia final de las etapas sucesivas.
Las investigaciones muestran que las etapas son secuenciales y rara vez se salta una etapa. Analizaremos la semana siguiente en detalle recomendaciones para líderes. ¿Cómo se encuentra su empresa? ¿Reconoce alguna de las etapas? Es posible detener la enfermedad, pero entre más pronto el diagnóstico, más efecitva la curación.
Cierro con un reto al emprendedor o emprendedora que hoy lee y se agrega valor:
¿Qué está haciendo hoy para alcanzar sus sueños?



